
El BOICOT ha sido parte de la identidad de Resistencia de los pueblos del mundo desde siempre. Se da, cuando la ciudadanía se descubre vulnerable ante el poder de los poderosos y las estructuras judiciales le son insuficientes para transformar una situación injusta. Más que una opción de mercado, (de si compro o no compro un producto), es un derecho de los pueblos frente a la ambición de las grandes corporaciones; una escuela de concientización y de activismo político.